Un cambio promovido “desde afuera”
El principal cambio en la educación a distancia no ha venido precisamente de las instituciones educativas, sino de inversionistas que vieron sus posibilidades cuando surgieron las nuevas tecnologías. Ya en el año 2000 cerca del 84% de las 3600 instituciones de educación superior acreditadas en los Estados Unidos ofrecían cursos a distancia, pero empresarios ajenos a la educación tradicional han promovido muchas iniciativas de educación a distancia haciendo importantes inversiones.
Tres fuentes para la educación a distancia
Esas empresas han dependido de tres fuentes de materiales para la educación a distancia:
- Material original desarrollado por ellos mismos
- Material desarrollado en Universidades, utilizado mediante licencia con créditos de propiedad.
- Material desarrollado por profesores y expertos, de la misma manera en que se desarrollan libros de texto.
Este fenómeno ha significado una nueva arena de competencia. En vez de competir por la matrícula de alumnos ingresando a las instalaciones físicas, el conjunto ha crecido hacia todos los “alumnos posibles”. Esto, añadido al proceso de formación contínua, surgido por la competencia en puestos de trabajo que ya no consideran suficiente una carrera universitaria, poniendo presión sobre la demanda de formación de postgrados y las necesidades de la obtención de más de un título.
La Tecnología en La Educación
Hasta hace muy poco tiempo la mayor contribución de la tecnología ha sido el invento de la imprenta de Gutemberg en 1450. La difusión de las ideas y el conocimiento a través de todas las fronteras ha sido posible por la impresión de libros. En buena medida, eso continúa así, casi 560 años después. Lo sorprendente es que la mayoría de las decisiones de las instituciones educativas se toman como si la misma tecnología fuera a permanecer por otros 500 años más.
El radio y la televisión, la grabación de programas en medios magnéticos y el uso de medios de comunicación que podían “multiplicar” la presencia de un profesor frente a un grupo de alumnos ha sido utilizada por las instituciones educativas, pero en muy poca proporción en comparación con el uso que le han dado otras empresas, como las mismas propietarias de los medios masivos de comunicación electrónica o los institutos de capacitación. Mención especial se merecen los institutos de enseñanza de idiomas, específicamente, el inglés.
El Internet y la Educación
La tecnología basada en las computadoras, y en consecuencia, la multimedia y el Internet han llevado la disponibilidad de información y la difusión del conocimiento a niveles nunca antes concebidos. Muchas actividades tradicionalmente monopolizadas por la educación tradicional han sido llevadas a la Red. La interrogante es si ese cambio será la mejor forma de utilizar estas nuevas tecnologías. Una conclusión estimulante es el aumento de las iniciativas personales de estudiantes (alumnos, profesores y, en general, todas las personas interesadas en la información), en contraste con las “tareas” o “deberes”, materia prima de la enseñanza y de la tutoría.
Sin embargo el modo de la enseñanza no ha variado mucho en siglos. Un ingeniero o un médico del Siglo XIX no serían capaces de reconocer la tecnología utilizada en la producción de máquinas o en los hospitales, pero un profesor de entonces no vería grandes diferencias (tal vez, ninguna, y quizás una degradación) en las herramientas utilizadas para enseñar.
El desafío consiste en determinar el modo en que las tecnologías derivadas de la computadora crearán nuevos esquemas educativos y la pregunta específica es si las instituciones educativas lo combatirán, lo utilizarán para su expansión y consolidación, o lo dejarán pasar como si no existiese… solamente para que otros participantes lo exploten.
Dentro del desarrollo de estas nuevas tecnologías, un cambio muy importante se ha dado apenas recientemente, con la Web 2.0 y las posibilidades de interactividad. La interacción ayuda a que los estudiantes no solamente aprendan sino que adquieran consciencia y control del proceso mismo de aprendizaje. La tecnología permite relevar a los profesores de los aspectos más básicos de una materia determinada, transfiriendo su enseñanza a los mismos alumnos y dejando espacio para que se concentren en la parte más compleja e interesante de la materia.
La tecnología también ayuda a reducir los costes de la educación, y muchos de los costes indirectos que no benefician a ninguna de las partes, como los derivados de la transportación y las ineficiencias.
Posibilidades de estrategias para las Instituciones Educativas Tradicionales
Hay cuatro categorías en las que pueden clasificarse las estrategias posibles en el uso de las nuevas tecnologías para las instituciones educativas.
- Complementaria, utilizándola como agregada a lo existente. Un ejemplo es una página Web por asignatura en donde se colocan añadidos a la información básica.
- Educación Remota. Adaptando la educación a las condiciones individuales de les estudiantes. Esa adaptación tendría un gran resultado en los estudiantes actuales, pero más impacto enlos estudiantes potenciales.
- Alianzas con Participantes no Tradicionales. La institución y una empresa se asocian en la creación de cursos a distancia, permitiendo mayor libertad, flexibilidad y agresividad en la comercialización, comparada con la que haría una insitución educativa (o estaría dispuesta a hacer). Esa estrategia traería nuevos mercados y mejores resultados financieros.
- Un cambio de Paradigmas. En este escenario, la escuela se lanza a participar en el mercado de la educación a distancia y el uso de la Web en muchos de sus alcances, sin la alianza con un socio.
Una Experiencia en el uso de la nueva tecnología
En 1997 el profesor Stephen Ruth realizó un experimento con la utilización de tecnología de la información en una escuela de negocios.
Estos son los elementos generales que utilizó Ruth en este experimento:
- Utilización de todas las tecnologías disponibles: WWW, Internet, CDROM, audiocasettes, vídeos, educación a distancia, sistemas de autoaprendizaje, programas específicos, etc.
- Reducción de las horas de clase a una tercera parte (de 45 a 12). Para mantener el contacto se trabajó con correos electrónicos y tutorías ( de 5 a 15 horas semanales) y se estimuló un mejor conocimiento entre alumnos-profesor.
- Eliminación de los exámenes tradicionales a cambio de la realización de un cuaderno de la asignatura cuya revisión por el profesor se realizaba frecuentemente.
- Alumnos como descubridores, no como receptores de información. Proyectos de autodescubrimiento y ejercicios de laboratorio con sistemas de autoaprendizaje.
El resultado fue un mayor éxito en el aprendizaje, pero no sólo por la utilización intensiva de la tecnologías, sino por la observación de nuevas conductas, mejores actitudes y un ambiente participativo que propició la expansión de la base del conocimiento y las ideas.
¿Qué está haciendo Ud. para aprovechar las nuevas tecnologías en su escuela?







